No hay amor más grande que Jesús Eucaristía,  él ha dado todo por nosotros, y es así como el  grupo de Adoración Nocturna Mexicana de la  Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, Amecameca, nos da ejemplo de oración y agradecimiento a nuestro Dios en cada una de sus actividades y Vigilias.

Como cada año se realiza la Vigilia de Espigas, que no es más que dar gracias a Dios por los frutos y bienes de la tierra en la época de las cosechas, así como dar a conocer las actividades del grupo en la comunidad y acrecentar la devoción al Santísimo Sacramento.

La Vigilia de Espigas consiste en llevar en procesión al Santísimo Sacramento por las diferentes calles de la comunidad de Amecameca, en la cual hay cuatro descansos de oración y así finalmente llegar a un campo de la comunidad que se seleccionó previamente, este año el campo bendecido fue del señor Brígido García, ahí se realizó una Liturgia de la Palabra en esta ocasión dirigida por Diácono Adolfo Cervantes Salazar durante su homilía motivo a que en época de cosechas es claro que dejarán frutos en el futuro porque el testimonio arrasa, al terminar la celebración se hace la bendición con el Santísimo y a pesar de la hora, el frío y el cansancio se trasladó al Santísimo Sacramento nuevamente a la Parroquia donde se reservó , concluyendo así con la Vigilia de Espigas número XIV.

Cada año se hace la invitación al gremio de los campesinos y a sus familias, se llena de diferentes matices: niños que con su alegría le dieron un toque diferente, hombres trabajadores de los campos que nos enseñaron a dar gracias a Dios a pesar de todas las adversidades, mujeres trabajadoras agradecidas por los bienes recibidos en el año, algunas acompañaron a su marido o hijos campesinos, y de forma muy singular nuestros adultos mayores que siempre nos brindan esa sabiduría aprendida por los años, en está ocasión nos mostraron cuán importante es ser agradecido, sin importar su estado de salud, su edad y el tiempo trabajado aun así alabaron a nuestro creador con ese fervor y amor propios de su edad.

Es muy gratificante ser parte de está Vigilia y deseo que las futuras generaciones sigan el ejemplo de la gente mayor para conservar el legado de este grupo y sus actividades, espero que todos retomemos está experiencia para que cada día seamos agradecidos con lo que el Señor nos brinda.

Por, Itzel Alejandra Reyes Martínez, Comunicadora Parroquial, Diócesis Valle de Chalco