¿De qué hablamos cuando hablamos de jóvenes? Creemos que es obligado comenzar por esta pregunta. No sea que nos pase, si no nos está pasando ya, que vivamos en un mundo artificialmente de los jóvenes a costa de no saber qué es eso a lo que se llama juventud.  Hablar de los jóvenes respecto a su realidad que les toca vivir y afrontar, es muy complicado, porque tenemos que limitar de qué lugar y bajo qué circunstancias concretas nos estamos refiriendo, sin embargo, es interesante tratar de meternos en su mundo y desde allí expresar su realidad. En un tiempo de fuertes transformaciones en la conducta cotidiana y en la realidad de las estructuras sociales globales, existe un mar de situaciones dolorosas en el campo de los jóvenes de hoy. Cuando tantos jóvenes nos dicen que el mundo es un infierno no están simplemente exagerando lo que perfectamente podría ser una reacción juvenil y visceral de rechazo. Y no hace falta que para ello se pongan a hablar de lo que, mal o bien, les llega del llamado Tercer Mundo. O que en nada sepan qué es aquello del de la vulnerabilidad social en que se está viviendo o la desestabilización de la realidad total que les toca enfrentar.

Hace unos días un joven me respondía ante la situación que se está viviendo: ¨No me digas que la vida es bonita porque eso ya lo he oído, intento que cada  día  tenga un  sentido y está claro que cada cual su cruz la destroza con destreza, y pareciera que vivimos en un mundo donde todos contra todos¨, esto indudablemente llamo mi atención, y me llevó a saber que hay   realidades desde un mundo imaginario y desde un mundo real ¿cuál es mi respuesta muy personal y qué puedo hacer desde mi aquí y ahora?, es la tarea que me toca descifrar y responder desde mi mundo imaginario y mi mundo real, le comentaba.

Todo el mundo quiere ser joven, y cuando ya no lo puede ser porque su edad, escandalosamente elevada, les distancia claramente de ellos, quieren, por lo menos, parecérseles. Todos quieren vestir con aires juveniles, todos hablan de los jóvenes; que si son una generación X o una generación Y. La juventud está pues en el punto de mira de la moda, de los medios de comunicación, pero ¿se sabe realmente quienes son los jóvenes? ¿Nos hemos preocupado por saber cómo piensan, cuáles son sus inquietudes, sus problemas, sus ilusiones…? ¿Sabemos valorar en su justa medida una edad tan interesante, o al menos tan distinta, como ninguna otra en la vida de una persona? ¿Qué hemos hecho o dejado de hacer los adultos por los jóvenes de hoy?, etc. estas muchas cuestiones más surgen al tratar de hurgar el mundo de los jóvenes.

 

Por: Pbro. Pablo Cabrera Montiel